Demente.

Inigualables lectores de Chicago y Suburbios: Ahorita mismo es de noche pero no tan noche y lo confieso, las neuronas me revolotean (y que conste que dije la neuronas y no las hormonas eeeh) Hoy exploto porque son mil emociones. Descubrí una vez más como las emociones alimentan el alma. Ojala tú vivas también cargado de sentimientos, de preferencia buenos. Hoy así me entiendo:

Pasado

Dejame salir, escapar al fin,

Quiero huir de la fantasía.

Mantengo aún los textos que te escribí,

como testimonio de mi amor quiero preservarlos,

que se pierdan un día en el tiempo cruel,

que se pierdan junto a mis pensamientos ya

volcados en ti, en tu presencia, en tu olor.

Quisiera saber si algún día algo similar te ocurrió,

si en mi pensaste, quisiera invadirte adentro,

descubrir los secretos, añorar que en lo

más intimo, en el rincón más remoto de ti

existía la muestra de afecto que tanto imploré.

Dejame salir porque estoy cansado y ya no resisto.

Hazme sentir victorioso, di que me quisiste.

Hazme creer que es verdad. Deja atrás tu ironía.

Regresa un día, vuelve real esta historia,

pero si no, solo te pido, dejame salir ya no aparezcas,

pierdete, esfumate, pero tan solo despidete.

Presente

Una tarde de estío que vestía flores

te tomó en sus brazos y te cargaba

caminando lento.

Escuche el sonido de sus pasos,

surgían de entre la tierra y las

hojas secas que pisaba en mi jardín

de otoño.

Esperó un poco. Observó mi hastío

envuelto en un aire vigoroso. Incluso sonrió,

luego dio dos pasos. Se inclinó un poco y escarbo,

ahí te deposito. Después vino una pequeña lluvia,

luego salio el sol.

Algo surgía mientras yo labraba esa mañana,

espere y con suavidad te vi nacer, crecías

como una especie única en forma y color.

Hice lugo un surco a tu alrededor y ahí me senté

como un niño para verte crecer más.

Futuro

Cuento un segundo tras otro, parece que

el reloj me guarda una jugada.

Veo una hoja caer, luego la otra,

observo el coraje del otoño, extinguiendo lento

los colores, como si quisiera que el dolor

fuese admirado.

Distante de casa el tiempo se disfraza,

se muestra apático pero no, transita veloz,

y mientras, como castiga y se divierte.

Una hora de placer transcurrió,

pero te perdiste, no fue una hora, fue un día.

Un día largo sentiste pasar y no te diste cuenta, fue un año.

Pero el tiempo no puede ser tan inteligente.

Hoy doy un salto, me ubico y

solo me divierto. El tiempo

pasa frente a mi y lo saludo,

ya no corre pero tampoco camina lento.

El tiempo ahora es simplemente tiempo.

ivanukor@yahoo.com